Página de letras 3
 

Sitio oficial del cantautor Álvaro Sinde

Letras

Se encuentran en orden cronológico descendente: primero están las más nuevas.

posteriores

 

PROPÓSITO

A Mercedes

Tengo que poner la lavadora,
cambiar el reloj de hora,
llevar el niño al dentista,
verificar si está lista
mi chaqueta en la modista,
mandar flores a mi novio,
marcharme de esta ciudad.

Tengo que contentar a mi jefe,
trabajar hasta las nueve,
machacarme en el gimnasio,
recordar a cada paso
todas las tareas pendientes,
poner buena cara siempre
y fingir que me divierte
estar cerca de estallar.

¡Tengo que tratarme la ansiedad!

Tengo que visitar a mi madre,
pelear para arreglarle
el tejado antes que llueva,
dificultar el que beba
mi cuñado ese borracho,
cuando salga del despacho
porque lo cree muy de macho,
y mi hermana, hala, a aguantar.

Tengo que terminar los informes,
planchar una pila enorme
de camisas y chaquetas,
comprarle batería nueva
a mi ipod tan moderno...
¡Si tuviera algo de tiempo
para poderlo escuchar!

¡Tengo que tratarme la ansiedad!

Tengo que empezar de nuevo el yoga,
el pilates, mil historias
que relajan, tonifican,
limpian y desintoxican
plenamente el organismo
y no veas el bolsillo
cómo limpian por igual.

Tengo que buscar un buen siquiatra
al que pueda dar la lata,
que de sobrecarga entienda,
que me escuche, me comprenda y
me recete esas pastillas
que son una maravilla
para esta vida infernal.

¡Tengo que hacérmela mirar YAAAAA!


EL VIAJE DE LA VIDA

En la primera escena
viaja un niño en la barca.
Lleno, un reloj de arena
en la proa descansa.
Un ángel hermosísimo
al pequeño acompaña
por un tranquilo río
de orillas arboladas.

En el segundo cuadro
monta un joven la barca.
En la ribera, el ángel
lo despide con lágrimas
Un palacio soberbio
se ve allá en lontananza.
Son los sueños del joven;
hacia ellos se desplaza.

En la tercera escena
boga un hombre en la barca.
Sigue fluyendo el río,
y extendidas las alas,
pero ya no es tranquilo,
sino de aguas muy bravas.
Cubre un cielo sombrío
riberas escarpadas.

En el último cuadro
la barca está parada;
sus alas, recogidas,
y la arena, agotada.
Sin fuerzas, acabado,
un pobre anciano aguarda
mientras su ángel desciende
a llevarse su alma.


PÁJARO

A Barack Obama

Llegó tan libre como el mismo cielo,
venció al cansancio, remontó su vuelo.
Quiso ir al sol, jugar con las estrellas,
dejar la tierra, marcharse con ellas.

El viento hostil lo detuvo en su ascenso:
descargó en él un huracán inmenso.
Lo vi a lo lejos, cayendo en picado.
No pudo ser. ¿Alguien lo habrá encontrado?

Llamadlo loco, estúpido insensato,
visionario, iluminado, pazguato,
pero luchó por alcanzar sus sueños
contra tormentas de fruncido ceño.

Y perdió, claro, pero probó al menos,
y en un instante se libró de frenos.
Tal vez no supo que estaba vencido,
tal vez pensaba en un final distinto.


CIBERNOVIO

A Rosa

Quiero un novio cibernético,
totalmente actualizado,
plenamente compatible,
sin virus y sin troyanos.

Que tenga mucha memoria,
dos gigas de corazón,
pero que no esté partido
su microprocesador.

Disco duro muy potente,
pleno de capacidad,
que no se ponga caliente
cuando no lo vaya a usar.

Que deslumbre su pantalla
cuando yo vaya con él,
pero que una mano extraña
puesta sobre su teclado
reciba buena descarga
y suene fuerte una alarma:
¡Es mío y de nadie más!


CORAZÓN DE ARENA

A Alicia

No te afecta el amor,
la risa ni la pena
porque en tu pecho late
un corazón de arena.

Nadie puede poseerlo,
nada puede dañarlo.
Se le irá al que lo aferre
como agua entre las manos.

Dibuja el viento dunas
que se tragan amantes.
Nadie lo ha atravesado,
nadie ha hallado el oasis.

Canto a ese mismo viento
que dibuja las dunas
mi humillante condena a
tu corazón de arena.

Canto a ese mismo viento
que dibuja las dunas
mi humillante condena
a tu corazón de arena.

Sólo el tiempo te gana:
tus granos se deslizan
de la parte de arriba
que quedará vacía.

No podrá amar entonces,
no sentirá la vida.
La noche del de sierto
no parecerá fría
al lado de ese hielo
que en tu pecho resida.

Adiós yo te diría,
pero estoy apresado:
aunque tú no me quieras
me quedaré a tu lado.

Canto a ese mismo viento
que dibuja las dunas
mi humillante condena a
tu corazón de arena.

Canto a ese mismo viento
que dibujalas dunas
mi humillante condena
a tu corazón de arena.


SUERTE

Yo no he tenido buena suerte
desde mil novecientos ochenta y tres.
Y tener suerte es como un amanecer.

Aposté mi dinero al rojo
y fue negro lo que salió.
Nunca pude conducir un Golf.

Visité a cincuenta empresarios
hasta encontrar al que me contrató.
La luz y el agua los pago yo.

Subí a mi primer escenario
y al segundo paso se hundió:
una madera mal puesta se soltó.
Bajaba tranquilo una calle
cuando en un charco resbalé:
doce huesos así me fracturé.

Yo no he tenido buena suerte
desde mil novecientos ochenta y tres
pero algún día la tendré,
la tendré, la tendré, la tendré
la tendré, la tendré, la tendré.
¡La tendré!


LUZ DE AYER

Era tan bonita
la luz de ayer...
Brillaba en la tarde
el sol sin barreras.

Cielo azul sin nubes
podía ver
claro como el agua
por mi ventana.

(música)

Nieve en las montañas
se divisaba.
Con cetro de oro
reinaba la calma.

(música)

Hoy recuerdo triste
la luz de ayer:
sólo nubes grises
se pueden ver.

(música)

Siento la tormenta;
viene, ya se a cerca;
de un momento a otro
va a descargar.

(música)

Cae lenta la lluvia
sobre la tierra;
el cielo se lava
de ese sucio gris.

Se marchan las nubes.
Cuando acaba el día,
aún brilla un momento
la luz de ayer.


TAL VEZ

A Lori

Parecíamos
hechos el uno para el otro.

Nos mirábamos
descubriendonos hasta el fondo.

Nos amábamos
sin falsedades ni mentiras,
y de repente
nos arrolló la despedida.

Tal vez un dia el viento
deje de soplar,
tal vez las estrellas
se apaguen sin más,
tal vez se separen
las olas del mar,
tal vez el destino
nos vuelva a juntar.

Tal vez un dia el viento
deje de soplar,
tal vez las estrellas
se apaguen sin más,
tal vez se separen
las olas del mar,
tal vez el destino
nos vuelva a juntar.

Rememoro
aquellos treinta hermosos días.

Los añoro
como cien infancias perdidas.

Daria todo
por conseguir que regresaran.

No sé cómo,
pero mantengo la esperanza.

Tal vez la madera
deje de flotar,
tal vez los caballos
echen a volar,
tal vez esas peñas
se pongan a andar,
tal vez el destino
nos vuelva a juntar.

Tal vez la madera
deje de flotar,
tal vez los caballos
echen a volar,
tal vez esas peñas
se pongan a andar,
tal vez el destino
nos vuelva a juntar.

Tal vez un dia el viento
deje de soplar,
tal vez las estrellas
se apaguen sin más,
tal vez se separen
las olas del mar,
tal vez el destino nos vuelva a juntar.

Tal vez un dia el viento
deje de soplar,
tal vez las estrellas
se apaguen sin más,
tal vez se separen
las olas del mar.
¡Tal vez algún día
te vuelva a en contrar!


MERCADO LABORAL

Se precisa maquinista
para excavadora mixta.
Se precisa planchadora
eficiente y cumplidora.
Buscamos telefonista
de buena voz, guapa y lista.
Requerimos soldador,
no bueno, sino mejor.

¿En tonces no falta empleo?
¿Cómo es que hay tantas ofertas?
¿Y por qué pedirán todas
cosas que yo no sé hacerlas?
Creo que me han engañado:
yo fui a la universidad,
ingenuo de mí, pensando
que estudiando allí, al salir,
lograría un buen trabajo.

¿Y sabéis lo que ocurrió?
¡Demasiados lo pensamos!

Se precisa maquinista
para excavadora mixta.
Se precisa planchadora
eficiente y cumplidora.
Buscamos telefonista,
de buena voz, guapa y lista.
Requerimos soldador,
no bueno, sino mejor.

Todo el mundo deseaba
trabajar en una mesa,
calentito y a cubierto;
ensuciarse para nada.
Resultado: oficinistas
los saldan por las esquinas;
fontaneros operarios
cobran como millonarios.

Y de todos es señor
¡el astuto encofrador!

Se precisa maquinista
para excavadora mixta.
Se preci sa planchadora
eficiente y cumplidora.
Buscamos telefonista,
de buena voz, guapa y lista.
Requerimos soldador,
no bueno sino mejor.


SITIOS

Una cascada limpia
de aguas cristalinas.
La malla de hilos blancos
corriendo por las rocas.
Los sones de las gotas
en su danza caediza.
El aire que se llena
de humedad bienhechora.

Aun quedan sitios
para enamorar,
para contemplar
con el alma en vilo.
Aún quedan sitios
para enamorar,
para abandonar
el alma a su hechizo.

Un bosque penumbroso
de árboles imponentes,
de nervudas raíces
abrazando la tierra,
barbudas sus cortezas
de largo liquen verde,
cantando las alondras
en sus ramas risueñas.

Aun quedan sitios
para enamorar,
para contemplar
con el alma en vilo.
Aún quedan sitios
para enamorar
para abandonar
el alma a su hechizo.

Una cala azotada
por el mar furibundo,
escalando las olas
empinadas paredes,
rugiendo la galerna
hasta provocar susto,
una espuma salobre
en la boca y las sienes.

Aun quedan sitios
para enamorar,
para contemplar
con el alma en vilo.
Aún quedan sitios
para enamorar,
para abandonar
el alma a su hechizo.


LATIDO

Amor
de rosas apagado,
amor
de anhelos truncados,
amor
de ternuras dormidas,
vive en mí.

Amor
de amor agotado,
amor
de luz olvidado,
amor
de canto callado,
vive en mí.

Amor
que moras el alma,
amor
que duermes tranquilo,
amor
cien veces amado,
no caigas en el olvido.

Amor
de suertes dolido,
vive oculto en mi interior,
mantén vivo mi latir
a lo largo del camino.

Letra de Rosa Casas
Música y voz de Álvaro Sinde


 

NO PODÉIS

Hundid la mejor obra con vuestros comentarios,
alabad sin medida lo más estrafalario,
despreciad el talento, lo auténtico y lo sabio;
proteged disimulos, falsedades y agravios,

pero

no podéis domar nuestras gargantas,
no podéis decidir qué se canta,
no podéis imponer colecciones,
no podéis escribir los guiones.

Envenenad el aire con el humo de las fábricas,
despedid a la gente, cambiándola por máquinas,
cazad a las ballenas, extinguid a los pandas,
construid campos de golf donde apenas hay agua

pero

no podéis comprar nuestras conciencias,
no podéis parar nuestras protestas,
no podéis acallar nuestros gritos,
no podéis creer que sois más listos.

Prometed muchas cosas para luego olvidarlas,
fingid enfrentamientos, sabemos que no hay nada;
condenadnos a obras sempiternas y amplias:
se notará así menos que metéis mano en caja

pero

no podéis gobernar nuestros votos,
no podéis engañarnos a todos,
no podéis frenar el descontento,
no podéis seguir con vuestros cuentos.

No podéis,
no podéis,
no podéis,
no podéis.


 

NO

No.
Te has equivocado.
No.
Yo nunca te he amado.
No.
Déjame tranquilo,
sólo fue una noche
de juego y placer.

No.
Jamás te he querido.
No.
Sólo te he deseado.
No.
Olvida y sigamos
cada cual por nuestro lado.

No fue más que una noche ideal.
Una noche que habré de olvidar,
un instante perfecto,
un momento sublime y genial.

Y ese instante no puede volver,
imposible es vivirlo otra vez:
las personas son otras,
los lugares y el tiempo también.


TU PADRE TAMBIÉN

Ya sé que me olvido de fregar,
que a escucharte tengo que aprender,
que pierdo las cosas si no estás,
pero tu padre hacía eso también.

Si hay fútbol me puedes encontrar
rindiéndole culto al balompié.
¡No me pongas caras al llegar!
¿Acaso no lo hacía tu ex?

Ten piedad
acéptanos
como somos
de verdad.

Vale que te doy la solución
cuando lo que quieres es hablar
pero dime, abierto el corazón,
si a tu hermano no le pasa igual.

Sé que a veces deseas de mí
caricias y abrazos nada más,
pero reconóceme que así
no existiría hoy la humanidad.

Ten piedad
acéptanos
como somos
de verdad.


anteriores